Pieles frágiles

La piel es un órgano cambiante, no siempre está igual. Muchas veces pensamos que tenemos una piel fuerte, capaz de soportarlo todo, pero ¿qué pasa si en un momento determinado cambia, y reacciona al menor cambio del tiempo, o ante un producto demasiado agresivo?

Aunque pensemos que no tenemos una piel frágil, todos estamos expuestos a estos cambios que provocan picor, rojez, tirantez, o descamación entre otras cosas.

El problema de sensibilidad en la piel es más frecuente de lo que creemos. Afecta a un 60% de las mujeres y a un 40% de los hombres, sin influir su edad o el tipo de piel que tengan. Indudablemente la predisposición se inclina hacia las personas con la piel más clara y fina.

Uno de los factores que hacen que nuestra piel cambie es el tiempo. Hay meses del año más problemáticos, y esto es algo que todos hemos podido comprobar alguna vez por la salida de un “herpes” en nuestros labios, con nuestras piernas secas y cuarteadas como la piel de un lagarto, picores sobre el cuero cabelludo, incómodos granitos en nuestros brazos, o sabañones en las manos,…

La piel tiene unas terminaciones nerviosas que están en contacto con el exterior, relacionadas con el sentido del tacto, por ellas recibimos los estímulos procedentes del entorno, y que muchas veces causan las reacciones inflamatorias. Si es verdad que muchas veces estas reacciones son desmedidas y las acusamos más que otras, también hay personas como ya hemos mencionado, con mayor predisposición a padecerlas.

La primavera y el otoño son épocas del año de cambios, pasamos del calor al frío y viceversa, aunque últimamente el tiempo anda un poco loco, el frío tarda en llegar y el calor tarda en marcharse. Calefacciones y aires acondicionados provocan deshidratación en nuestra piel. El calor hace que se altere nuestro sistema vascular, volviendo los capilares más frágiles y visibles, causando rojeces en la superficie cutánea. La piel se reseca y se vuelve más sensible ante cualquier cosa.

Siguiendo con los cambios en nuestra piel, decir que también el aspecto nervioso hace que sufra. Estos cambios se hacen visibles a peor, al igual que sucede cuando tenemos una alimentación deficiente (cosa que ocurre muchas veces al ponernos a dieta por nuestra cuenta)

Objetivo: Recobrar la suavidad

  • Utilizar productos que contengan ceramidas, ácido hialurónico, colágeno, aceite de argán,… os ayudarán a recupera la barrera cutánea, re-hidratando vuestra piel.
  • Otros que contengan ingredientes como la caléndula, avena, manzanilla, aguacate,… calmarán vuestra piel.
  • Llevar siempre una protección solar sobre el cutis os servirá de barrera, además de para evitar la radiación ultravioleta con su consiguiente foto-envejecimiento, para contrarrestar esos cambios más superficiales que sufre la piel, al cambio brusco de la temperatura del medio-ambiente.

Para mantener la piel lo mejor posible hay unos consejos muy sencillos que todos podemos llevar a cabo:

  1.  Mantener la piel seca. Siempre que os lavéis las manos, os duchéis o bañéis, secar bien la piel lo antes posible. Cuando el agua se evapora de nuestro cuerpo, se lleva parte del agua que contiene nuestra piel a nivel epidérmico (más superficial), provocando una mayor deshidratación.
  2.  Utilizar productos hidratantes durante todo el año. Hay que aplicar cremas y lociones hidratantes llevemos la piel expuesta o tapada, porque se deshidrata igualmente.
  3.  Procurar evitar los cambios bruscos de temperatura. No pasar de un sitio muy caliente a otro muy frío  sin la debida protección. Igualmente con el agua, procurar no utilizarla demasiado caliente o muy fría, sobre todo vuestro cuerpo –incluidas las manos-
  4.  Usar productos suaves. Es mejor utilizar dos veces un producto suave, que una sola vez un producto más agresivo.  Me refiero sobre todo a productos como jabones, geles, exfoliantes, etc. Y evitar el agua demasiado calcárea, y los productos con alcohol.
  5.  Protegerse más siempre que sea necesario. Unos guantes para el frío o a la hora de tocar un producto fuerte. Utilizar una crema con mayor protección sobre la piel cuando el tiempo lo requiera, ya sea por el frío, el calor o por la radiación solar (como AgeExtreme)

consejos-piel-aspera

Sencillo ¿verdad? Para terminar añadir que más vale utilizar un sólo producto de calidad, que poneros cualquier cosa que apenas os hará nada.

¿Pensáis que todavía hay gente que da “duros a cuatro pesetas”? (o los euros por céntimos). Pues lo siento, la experiencia me dice que eso es imposible. Sinceramente, invertir en buenos productos, merece la pena.

saludos

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s