Un verano sin varices

En verano llevamos ropa más ligera, es cuando más enseñamos las piernas, y también cuando más padecen por culpa de las varices. Eliminar esas anti-estéticas venas de nuestras piernas es un objetivo de la mayoría de las mujeres, pero ¿hay un método rápido y eficaz que consiga eliminarlas? Hoy vamos a tocar este problema.

Unas piernas bonitas es algo que todas deseamos. Cuando sufrimos de varices solemos ocultar nuestras piernas, pero hay varias soluciones a este problema.

Primero de todo, hay que distinguir entre una variz y unos capilares dilatados….

¿QUÉ SON LAS VARICES?

Una variz es una dilatación venosa que se origina por un aumento de presión en la pared de las venas o en sus válvulas (las que empujan a la sangre en su recorrido hacia el corazón). Como consecuencia las paredes de la vena se alargan y dilatan, ocasionando una disfunción en el flujo sanguíneo y la consiguiente aparición de las venas varicosas.

TIPOS DE VARICES

Se distinguen tres grados o tipos de varices según su tamaño.

tipos_varices

Varices Grado-I  

Generalmente tan sólo son un problema de tipo estético, son los llamados capilares dilatados o micro varices, que en determinadas ocasiones pueden producir sensación de pesadez y cansancio en las piernas. Su tamaño es de 1 a 3 mm. Las llamadas telangiectasias son las de menor tamaño.

Varices Grado-II 

Este tipo de varices son más visibles, dilatadas y tortuosas. Este tipo de varices ya empieza a ser un problema para la salud. Su calibre suele ser superior a 3 mm. Normalmente con la edad, suelen producir flebitis superficiales dolorosas, o pequeños sangrados.

Varices Grado-III

Son las más visibles y antiestéticas. Aparecen tras mucho tiempo de tener varices grado-II, y que denotan un fallo extremo en las válvulas principales o mayores del sistema venoso superficial. Se pueden llegar a padecer, si en los grados anteriores no son tratadas a tiempo. Las sufren tanto los hombres como las mujeres.

Cuando se acompañan de algunas de las complicaciones (atrofia en la piel, ulceraciones, etc), pasan al grado-IV

SÍNTOMAS

Los síntomas pueden darse en cualquier momento del día o de la noche, aunque siempre suelen notarse más conforme avanza el día, por el efecto de la gravedad y la presión ejercida por el peso de nuestro cuerpo al  estar de pie. Son: pesadez de piernas, dolor, calambres, picores, hormigueos, sensación de piernas inquietas.

FACTORES CONDICIONANTES y DE RIESGO

Los factores que condicionan su aparición son: herencia, edad, sexo (las mujeres son más propensas). A esto se suman otros agravantes como son:

Obesidad. Un exceso de peso o unas piernas gruesas requieren mayor aporte sanguíneo por parte de las arterias, favoreciendo la sobrecarga de éstas. Consejo: Controla tu peso. No hay que olvidar que nuestras piernas y pies soportan el peso de todo nuestro cuerpo.

Sedentarismo. Las bombas impulsoras del retorno venoso son las plantas de los pies y los músculos de las piernas. El sedentarismo no impulsa el retorno venoso, provocando un mayor estancamiento de sangre y una mayor sobrecarga de las válvulas, lo que facilita la aparición de más varices.

Trabajos prolongados de pie. Al igual que en caso de pasar mucho tiempo sentados en que hay poca movilidad muscular, además al estar de pie, el sistema de retorno debe trabajar todo el tiempo en contra de la gravedad. Consejo: Levantar las piernas y mantenerlas en alto siempre que sea posible.

Anticonceptivos. Provocan retención de líquidos y favorecen, de forma específica, el fallo de las válvulas de las venas. Muchas mujeres notan cómo los cambios hormonales a lo largo del ciclo cambian la morfología de sus venas, y muchas de ellas tienen claro que, coincidiendo con la toma de anticonceptivos, empezaron a desarrollar telangiectasias (arañas superficiales).

Antecedentes familiares de varices o de trombosis.

Por traumatismo o cirugía de los miembros inferiores.

Otros factores de riesgo: tabaquismo, hipertensión arterial, colesterol alto, embarazo, la proximidad a fuentes de calor, utilizar ropa ajustada (leggins, vaqueros, ropa interior,..)

TRATAMIENTOS ESTÉTICOS

  • Vendas frías. Consiste en un vendaje de aplicación con unos tónicos venosos específicos. Aportan frío a la zona  a la vez que contraen los capilares fortaleciendo las paredes venosas. Es un tratamiento utilizado hace tiempo, pero no por ello menos efectivo. Aporta un frescor y ligereza inmediata.
  • Presoterapia. Se colocan unas botas especiales en las articulaciones que actúan masajeando por presión de aire. Éstas se hinchan y se deshinchan, provocando un masaje de presión regulado, que mejora la circulación venosa y linfática. Inmediatamente se nota el descanso y la mejoría.
  • Aplicación de productos. Los productos aplicados por vía tópica mejoran el flujo de retorno y funcionan, dependiendo de su composición, fortaleciendo las paredes venosas, hidratando la piel, protegiendo la piel frente a la radiación solar, aportando frescor a nuestras piernas, mejorando la celulitis,…etc.

Si tenemos un problema circulatorio deberemos aplicarlos diariamente en casa, al levantarnos. Si sólo es para relajar las piernas podemos utilizarlos en cualquier ocasión que sintamos las piernas más pesadas o más cansadas.

  • Medias de complexión. Estas medias son muy aconsejables si trabajas o pasas mucho rato de pie, pues ayudan al retorno venoso. El mejor momento para ponerlas es en la cama, antes de bajar las piernas al suelo, ya que es cuando la circulación está mejor (porque aún no han sufrido por el efecto de la gravedad)
  • Termocoagulación. Aplicación de calor por medio de un aparato (Spyder) en la vena para que se necrose. Sólo aplicable en telangiectasias y pequeños capilares.
  • El maquillaje. No es una solución al problema, pero si tienes un evento puedes considerar esta forma de camuflaje .
  • Otras medidas para mejorar. Elevación de las piernas, evitar el sedentarismo, control del peso, evitar el estreñimiento, duchas frías en sentido ascendente, evitar el calor directo y el sol en las piernas,…

“Hay que decir que con todos estos tratamientos, el alivio es inmediato, mejorando el problema”

**No hay que olvidar que antes de comenzar un tratamiento es bueno consultar al especialista, para ver lo que más nos conviene, y las posibles contraindicaciones particulares. Ahí se valorará: la hinchazón, la retención de líquidos, el calibre de las venas, si hubiese heridas, trastornos de coagulación, prótesis, alguna enfermedad grave (como trombosis, tratamiento oncológico, etc)…

saludos

 

 

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